Corazón y metabolismo

Ácido úrico alto: ¿qué comer?

Entiende las purinas, la relación con los azúcares y las bebidas alcohólicas y las elecciones que pueden ayudar a controlar el ácido úrico.

  • 7 min de lectura
  • Por Dra. Daniely Catharino Tooley
  • Revisado en septiembre de 2026

El ácido úrico es una sustancia que se forma de manera natural durante la descomposición de las purinas. Se elimina principalmente por los riñones, a través de la orina, y también por el intestino. Cuando su producción aumenta o su eliminación disminuye, puede acumularse en la sangre. Este aumento se llama hiperuricemia.

En resumen

  • El ácido úrico alto no es lo mismo que la gota.
  • Además de las purinas, el exceso de azúcar y las bebidas alcohólicas también elevan el ácido úrico.
  • No es necesario eliminar todos los carbohidratos ni retirar las legumbres automáticamente.
  • En la gota, la alimentación complementa el tratamiento. No suspendas medicamentos por tu cuenta.

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Entiende lo básico

¿Qué son las purinas?

Las purinas son componentes de moléculas presentes en las células, como el ADN, el ARN y el ATP, que participa en la producción y el uso de energía. Provienen de la renovación de las propias células y de los alimentos. Al descomponerse, dan origen al ácido úrico.

¿El ácido úrico alto es lo mismo que la gota?

No. No todas las personas con un resultado elevado tienen gota. La gota ocurre cuando los cristales de urato se depositan en las articulaciones y provocan inflamación, con dolor, calor, enrojecimiento e hinchazón. También pueden formarse cálculos de ácido úrico en las vías urinarias. El examen debe interpretarse junto con la historia clínica.

Una mirada más allá de la lista de alimentos

Durante mucho tiempo, las orientaciones alimentarias se centraron en reducir las purinas. Ese cuidado sigue siendo relevante, pero hoy la evaluación también considera el alcohol, los azúcares, el peso, la función renal, la genética, los medicamentos y la salud metabólica. Muchas personas tienen dificultad para eliminar el urato, y no solo una producción excesiva.

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Purinas, carbohidratos y alcohol

El exceso de azúcar también merece atención

La fructosa, cuando se consume en grandes cantidades y rápidamente, puede aumentar la producción de ácido úrico. Su metabolismo utiliza ATP y favorece la degradación de compuestos que dan origen al urato. Por eso, mirar solo la carne deja fuera una parte importante del cuidado.

¿Dónde concentrar los ajustes?

Los refrescos, las bebidas endulzadas, los dulces frecuentes, los jarabes y los grandes volúmenes de jugo son los principales puntos de atención. El azúcar de mesa contiene glucosa y fructosa. La miel, el agave y el azúcar moreno también aportan azúcares y deben incluirse en la evaluación.

No es necesario eliminar todos los carbohidratos

El arroz, la avena, los tubérculos, los frijoles y las frutas enteras no deben tratarse de la misma forma que los refrescos y los dulces. La calidad, la cantidad y el conjunto de la alimentación importan. Sustituir todos los carbohidratos por grandes porciones de carne puede aumentar la ingesta de purinas.

¿Y la resistencia a la insulina?

La insulina elevada puede favorecer la retención renal de urato. La evaluación de la glucemia, del peso y de la salud metabólica ayuda a construir una estrategia más completa. El ácido úrico elevado, por sí solo, no diagnostica resistencia a la insulina.

Las bebidas alcohólicas también influyen

El alcohol puede aumentar la producción y dificultar la eliminación del ácido úrico. La cerveza merece atención adicional porque aporta purinas. Otras bebidas alcohólicas también pueden desencadenar crisis de gota en personas susceptibles. Reducir el consumo es importante; durante una crisis, evita el alcohol.

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Cómo organizar tu alimentación

1. Ajusta las fuentes más concentradas de purinas

Evita las vísceras, como el hígado y el riñón, y reduce el exceso de carnes rojas, los caldos concentrados de carne y las grandes porciones de mariscos. La sardina y la anchoa también merecen ajuste por ser ricas en purinas.

2. Varía las fuentes de proteína

Los huevos y los lácteos naturales con menos grasa, cuando se toleran, pueden formar parte del plan. Alterna tofu, frijoles, lentejas y garbanzos con porciones moderadas de pollo o pescado. Las purinas de las verduras y legumbres no justifican la misma restricción aplicada a las vísceras: no retires estos alimentos automáticamente.

3. Prefiere las frutas enteras

Las frutas enteras aportan fibra y masticación y pueden incluirse en porciones adecuadas. Los jugos facilitan consumir varias frutas rápidamente. Evita los grandes volúmenes, sobre todo los endulzados, y prioriza el agua para hidratarte.

4. Arma comidas completas

Combina verduras y hortalizas, una fuente de proteína y una porción ajustada de cereal o tubérculo. Prefiere los alimentos poco procesados. No es necesario retirar el gluten o la lactosa solo porque el ácido úrico está alto.

5. Hidrátate y cuida el peso gradualmente

Distribuye el agua a lo largo del día. El volumen debe respetar tus necesidades y posibles restricciones por enfermedad renal o cardíaca. Cuando sea necesario, busca una pérdida de peso gradual: el ayuno prolongado, la pérdida rápida de peso y la cetosis pueden elevar temporalmente el urato en personas susceptibles. El sueño y el movimiento regular complementan el cuidado.

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Cómo armar tu menú

Desayuno
Yogur natural sin azúcar y con menos grasa, avena y una porción de fruta entera. Alternativa: pan integral con huevo y tomate.
Almuerzo
La mitad del plato con verduras y hortalizas. Complétalo con una porción ajustada de arroz integral, frijoles y huevo o tofu. Alternativa: porción moderada de pollo con verduras y un cereal o tubérculo.
Merienda, si tienes hambre
Una fruta entera, como guayaba, kiwi o fresas, o yogur natural sin azúcar. Una pequeña porción de frutos secos puede acompañar, según tus necesidades.
Cena
Verduras asadas, lentejas y tortilla de huevo con hierbas. Añade una porción ajustada de arroz o papa según la necesidad. Alternativa: repetir la estructura del almuerzo, variando las verduras y la proteína.

Cambios sencillos que marcan la diferencia:

  • El refresco por agua natural o aromatizada sin azúcar.
  • Las vísceras por huevo o tofu.
  • El postre azucarado frecuente por fruta entera.
  • Las grandes porciones de carne por una comida con verduras y proteína en cantidad ajustada.
  • Las bebidas alcohólicas por opciones sin alcohol y sin azúcar.

Este menú es un ejemplo educativo. Las cantidades y sustituciones dependen de tus exámenes, objetivos, alergias y condiciones clínicas. En caso de enfermedad celíaca, elige avena certificada sin gluten y sustituye el pan por una opción adecuada.

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Bebidas sencillas para variar la rutina

Agua con pepino y menta

Ingredientes: Un vaso de agua, dos rodajas de pepino y algunas hojas de menta.

Preparación: Añade el pepino y la menta al agua. Si te gusta, usa un poco de limón. No endulces.

Fresa con menta

Ingredientes: Tres fresas medianas, 150 ml de agua y algunas hojas de menta.

Preparación: Licúa todo, sin colar ni endulzar. Tómala ocasionalmente y respeta tu planificación alimentaria.

Estas opciones ayudan a sustituir las bebidas endulzadas, pero no son tratamientos para bajar el ácido úrico. El limón, los tés y los jugos no sustituyen la investigación de la causa ni los medicamentos, cuando son necesarios.

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Dra. Daniely Catharino TooleyNutricionista clínica, funcional y ortomolecular · CRN3/6794

Referencias (3)+
  1. American College of Rheumatology. Guideline for the Management of Gout, 2020. DOI: 10.1002/art.41247.
  2. American College of Rheumatology. Gout: Patient Information, actualización 2025.
  3. British Society for Rheumatology. Guideline for the Management of Gout, 2017. DOI: 10.1093/rheumatology/kex150.

Contenido educativo para adultos. Las orientaciones no sustituyen una consulta, un diagnóstico ni un tratamiento individual.